La primera cabra que me monté, fué, evidentemente en una AZU, en La Burriquita, aunque apenas pude conducirla un metro hacia adelante, y otro hacia detras. Fué muy emotivo.
Luego, tuve el placer, de que la primera experiencia más en serio, fué conducir, de verdad. Le tocaba el turno al Dyane -mejor que recién salido de fábrica- para un reportaje en TV. Creo que desde ese día estoy más hinchado, que bien me sentí.
Y hoy le ha tocado, a la Akadyane. La furgoneta dyanera. Y de nuevo, una gran sensación y orgullo, tanto del coche, como del piloto.
Así que lo único que me queda por montarme es un 2cv, el padre de estos coches. Pero el tiempo ya dirá. Ahora, a luchar por la Burriquita.
Un saludo